Cómo pasa el tiempo… y todo sigue igual

por desempleadacultural

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Querido blogonauta,

No sé por qué pero hoy, después de más de seis meses sin entrar en esta cuenta de correo ni actualizar este blog, he decidido volver a escribir. Ojalá pudiera comunicarte que tengo un trabajo y veo por fin la luz. Lo cierto es que ahora, más que nunca, estoy confundida acerca de qué hacer con mi futuro. Te cuento.

En octubre terminé mi último posgrado. Me costó sacármelo muchísimo esfuerzo debido al nivel de exigencia brutal de la universidad donde lo cursé (frente a la exigencia irrisoria de otras universidades, pero esa es otra historia). Desde luego no pensaba que me iba a comer el mundo, pero sí que algo encontraría. Más allá de las ofertas de risa de apenas 100 euros al mes y un par de ofertas-timo no recibí respuesta positiva o negativa a ninguna de mis candidaturas. Entre abril y octubre de 2013 creo que mandé unos 700 mails entre portales de empleo y autocandidaturas a colegios y empresas vinculadas a la cultura. NADA DE NADA.

Conclusión número 1: no busques trabajo mandando mails. Estoy convencida de que en la mayoría de los casos mis mails fueron a la papelera sin abrirse. Es comprensible: igual que yo los envío, cientos de personas lo harán y no me imagino a nadie descargando archivos uno detrás de otro.

Conclusión número 2: no deposites todas tus esperanzas en los portales de empleo. De Laboris JAMÁS me han llamado, de hecho sólo en cuatro o cinco ocasiones han abierto mi cv. Y eso que cumplía el perfil que ellos pedían. En Infojobs no confío: sólo me llamaron de las ofertas de profe de actividades extraescolares y de otra de comerciales para un banco (vale, esa la mandé sólo para ver si miraban los curricula o no), a pesar de que, como muchas otras personas, me he tirado meses y meses enviado curricula, estando atenta para que en determinadas ofertas que me interesaban mi candidatura estuviera entre las diez primeras. Ni aun así me llamaron.

Así pues, después de varios meses sin buscar trabajo, en marzo me puse de nuevo en marcha, cambiando radicalmente mi estrategia. Como estamos en temporada, entre marzo y mayo he estado dejando curricula en colegios con la vana esperanza de que algún profe se vaya o jubile y pueda al menos hacer una entrevista. Sí, he dicho he estado dejando porque he ido en persona a varias decenas de colegios de mi comunidad autónoma. Vamos, que he estado entretenida y he conocido localidades en las que nunca antes había estado. Aquellos lugares demasiado alejados han recibido un bonito sobre con mi cv y una carta de presentación.

¿Cuántos he echado? Ni lo sé ni me importa; desde luego muchos menos de lo que me hubiera gustado, pero no tengo tiempo suficiente para hacer un colegio-tour ni me sobra el dinero para imprimir y mandar cartas a toda España. Así pues, tendré que confiar en que alguno de mis decenas de curricula llegue a buen puerto. Aunque lo dudo.

Ahora estoy en la fase B: buscar trabajos tipo azafata, informadora, etc, para este verano, aunque comienzo a sentirme mayor para realizar esos trabajos y seguro que los de recursos humanos piensan lo mismo. Ciertamente me comienzo a sentir sumida en un limbo: mayor y sin experiencia para ciertos trabajos e incapaz de conseguir otros que se adaptan más a mi experiencia anterior y mis estudios. Creo que es una situación peligrosa de la que además es muy difícil salir. Ya veremos.

Vale…

 

 

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